¿Qué es la corrosión y cómo evitarla?

Jun 9, 2022

La corrosión puede causar la destrucción de cualquier edificación u objeto que se encuentre en contacto con el ambiente. Por esta razón es esencial conocer los tipos de corrosión con los que podemos encontrarnos y las técnicas que existen para prevenir este proceso.

¿Qué es la corrosión?

La corrosión consiste en un proceso de deterioro total o parcial de ciertos materiales, como consecuencia de reacciones electroquímicas o químicas. Es un fenómeno natural que, aunque es característico de los metales, puede darse en cualquier material que esté en contacto el ambiente.

La reacción de los metales con el aire es la causa de la oxidación, mientras la presencia de agua en el ambiente provoca la corrosión del material metálico. Podemos decir que la corrosión es el deterioro que provoca la oxidación.

Un proceso químico es la consecuencia más común de la corrosión en los metales, durante esta reacción se transfieren electrones de un material a otro.

El proceso de corrosión implica la pérdida de las características principales de los metales, como la dureza o resistencia. La velocidad de corrosión depende de numerosos factores, como la cantidad de oxígeno, la humedad, los contaminantes, los gases, la temperatura y las sales químicas.

Tipos de corrosión
Durante el proceso de corrosión se pierden la resistencia de los metales. Foto de Freepik.

Tipos de corrosión

Los tipos de procesos corrosivos dependen de dos factores principales, la naturaleza del metal y las condiciones del entorno en el que se encuentra. A grandes rasgos, podemos diferenciar entre dos tipos de corrosión, la generalizada y la localizada.


Corrosión uniforme

Produce un deterioro generalizado sobre toda la superficie del material. Es fácil de prevenir, pero también es la más dañina. La corrosión del hierro no aleado con aceros inoxidables es una de las corrosiones uniformes más conocidas.


Corrosión localizada

Este tipo de corrosión se encuentra en puntos concretos del material, por lo que es más difícil de detectar. Existen varios tipos de procesos corrosivos localizados, según la forma del metal y el ambiente al que se somete.

  • Por fisuras. La corrosión aparece en partes del material en las que existe una concentración de oxígeno baja, normalmente son zonas estrechas.
  • Por picaduras. Este tipo de corrosión aparece en materiales pasivados, por la combinación de dos factores: la acumulación de agentes oxidantes y el aumento del pH.
  • Por cavitación. Cosiste en el deterioro de la capa pasivada de sistemas de transporte de líquidos, como consecuencia de la variación de presión. Este fenómeno provoca burbujas de aire que chocan con el material, creando un proceso muy parecido al de la corrosión por picadura.
  • Galvánica. Para que se produzca la corrosión galvánica debe de haber una unión entre distintos materiales, de esta forma uno actúa como ánodo y el otro como cátodo. El que experimenta la corrosión es el de menor potencial electroquímico.
  • Microbiológica. La corrosión la producen organismos como bacterias, hongos o algas.
Evitar la corrosión del acero y el hierro es muy importante
No existen técnicas que permitan revertir el proceso corrosivo. Foto de Freepik.

¿Cómo evitar la corrosión?

Evitar la corrosión del acero y el hierro es muy importante por dos razones principales:

  • Si no actuamos a tiempo, la corrosión puede suponer la degradación completa del metal.
  • No existen técnicas ni herramientas para revertir el proceso corrosivo.

Por el contrario, sí hay varias técnicas que podemos llevar a cabo para alargar la vida útil del metal, sin que este llegue a experimentar corrosión. Te los describimos a continuación.

Utilizar materiales inoxidables

En la medida de lo posible es recomendable usar materiales inoxidables, cubiertos por capas de cromo y níquel. Eso sí, el coste de estos metales hace que solo sea útil para objetos pequeños, como tuercas o pernos.


Mantener secas las superficies metálicas

Es indispensable contribuir a la creación de un ambiente favorable para evitar la corrosión, manteniendo la superficie del metal totalmente seca. Para ello es importante llevar a cabo técnicas que impidan que el agua se estanque.


Usar barreras contra la humedad

Es muy importante usar dehumidificadores y otros productos para absorber la humedad en zonas de almacenamiento, como estantes o alacenas. Los objetos que colocamos en estanterías tienen humedad interna, que puede penetrar en los metales. Refuerza esta medida si el metal está ubicado en un ambiente interior húmedo, como un sótano.


Limpiar los componentes

Es importante mantener limpias todas las superficies y estructuras metálicas, ya que cualquier rastro de barro o suciedad adherida a la superficie puede retener agua.


Utilizar recubrimientos de grasa y pintura

Recubrimiento con pintura. Este es uno de los métodos más comunes que existen para proteger a los metales de la corrosión. Puede utilizarse tanto para proteger objetos metálicos pequeños como en grandes estructuras de acero. Es una técnica muy usada cuando no pueden utilizarse materiales inoxidables, normalmente por el coste que esto supone.

Recubrir metales con pintura es un proceso que lleva implícitos tres puntos básicos:

  1. Limpiar la superficie mediante un cepillo de acero o chorro de arena, dependiendo de su extensión.
  2. Recubrir la superficie con un imprimador basado en zinc.
  3. Pintar la superficie mediante uno o dos capas de pintura epoxi.

Recubrimientos con grasas o aceites. Es muy efectivo en la limpieza de cadenas de hierro y el mantenimiento de herramientas y máquinas. El objetivo de recubrir con grasa o aceite consiste en mantener estas superficies lubricadas y protegidas frente a los efectos corrosivos.


Recubrimientos a base de plásticos o polímeros. También puede llevarse a cabo este tipo de recubrimiento, aislando de esta mantera el metal del aire y el agua.


Utilizar metal galvanizado

Consiste en recubrir una pieza de acero con zinc líquido. El recubrimiento de zinc evita que el oxígeno y el agua lleguen al acero, incluso si se raya el revestimiento. Además, el zinc forma una capa protectora que evita que el hierro se oxide, ya que es altamente reactivo al oxígeno.

Ahora que conoces los tipos de corrosión y qué puedes hacer para evitarlos, no dudes en poner en práctica todas estas medidas de prevención. En Sebastián Salazar encontrarás todos los productos necesarios para evitar el deterioro de tus superficies y estructuras metálicas. Somos una empresa de profesionales cualificados y sabremos orientarte hacia el producto que necesitas. No dudes en contactarnos para obtener toda la información que te hace falta.

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